Tratamiento de purines

Sistema de biotecnología ambiental para el tratamiento de purines de acuerdo al Real Decreto 306/2020, del 11 de febrero.

Tratamiento de purines

Por el que se establecen normas básicas de ordenación de las granjas porcinas intensivas, y se modifica la normativa básica de ordenación de las explotaciones de ganado porcino extensivo:

  • Reducir las emisiones de amoníaco a la atmósfera de cada nave, así como las emisiones de gases de efecto invernadero, al menos un 60%.
  • Reducir las emisiones de amoníaco a la atmósfera durante el almacenamiento exterior del purín, así como las emisiones de gases de efecto invernadero, un 80%.

Nuestro sistema está incluido en la MTD 13,  MTD19 y MTD 30 de la Decisión 2017/302 por la que se establecen las conclusiones sobre las mejores técnicas disponibles (MTD) en el marco de la Directiva 2010/75/UE

¿Qué es el purín?

Los purines porcinos son los residuos orgánicos fermentados o capaces de fermentar que se generan en las granjas. Están formados por dos fases: una líquida y otra sólida. La fase líquida está constituida por la orina del animal y el agua de lavado y la fase sólida la componen los excrementos, restos de alimentos y el material vegetal fibroso que cubre el suelo.

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Los purines y las emisiones de amoníaco

A medida que se intensifica la producción animal aumentan los volúmenes de purines, causando una mayor emisión de gases.

El amoníaco se caracteriza por un olor nocivo y su potencial peligro tanto para los animales de la granja como para los operadores. Los altos niveles de amoníaco se han asociado a una mayor incidencia de enfermedades respiratorias, aumento lento de peso, pérdida del apetito y tasa de fertilidad más baja.

Los niveles de emisión del amoníaco están regulados por la legislación europea y española.

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