La cubierta flotante de arcilla expandida reduce olores y gases, pero su acumulación y el manejo incorrecto pueden provocar problemas operativos.
En los últimos años, la aplicación de arlita (arcilla expandida) en balsas de almacenamiento de purines se ha extendido como método para reducir emisiones de gases como el amoníaco y minimizar los olores. Este material flotante actúa como barrera física entre el purín y la atmósfera, disminuyendo parcialmente la volatilización de compuestos.
Sin embargo, en la práctica, esta solución presenta importantes inconvenientes operativos. Cuando llega el momento de extraer el purín de la balsa, la arlita puede interferir directamente en el funcionamiento de las bombas. La interacción con los sólidos presentes en el purín favorece la formación de agregados y acumulaciones endurecidas que pueden acabar atascando las impulsiones. Las consecuencias no son menores: paradas no previstas, incremento de costes de mantenimiento, desgaste prematuro de equipos e incluso sustitución de bombas.
Además, es importante tener en cuenta que la arlita no actúa sobre el origen del problema (la carga orgánica y los procesos anaerobios que generan los gases), sino únicamente sobre la superficie, es decir, la consecuencia. Por lo tanto, la problemática interna del purín permanece intacta.

Frente a este enfoque pasivo, existen tecnologías como las que ofrecemos en Oxifuch, que trabajan directamente sobre la causa. La aireación controlada (digestión aerobia) permite aportar oxígeno al purín, favoreciendo procesos biológicos aerobios y anaerobios (nitrificación-desnitrificación) que reducen la formación de gases indeseados y reducen la carga nitrogenada. Este proceso disminuye olores desde el interior y mejora la homogeneidad del purín, facilitando su posterior manejo y extracción.
De forma complementaria, la aplicación de nuestras bacterias naturales Hipopurín de la familia Bac-asili específicas acelera la degradación biológica, reduce la emisión de gases, disminuye la acumulación de sólidos y contribuye a mantener el sistema equilibrado. Al actuar sobre la base microbiológica del purín, estas soluciones no generan residuos añadidos ni interfieren en los sistemas de bombeo.
En un contexto donde la eficiencia operativa y la reducción de costes son prioritarias, desde Oxifuch consideramos fundamental apostar por soluciones que no solo mitiguen emisiones de forma superficial, sino que mejoren integralmente el estado del purín y eviten complicaciones técnicas posteriores. La experiencia demuestra que abordar el problema desde su origen es siempre más rentable que añadir capas que, con el tiempo, pueden convertirse en una nueva fuente de incidencias.
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